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1. Editorial: "Si se puede"

A muchas personas la actual situación de los "Medios de Comunicación" les desanima sobremanera. Cualquier programa "no vale nada" o "es insoportable"; y otras expresiones por el estilo.

En el encabezado de nuestro Informativo hemos puesto como subtítulo: "Queremos que mejoren los medios de comunicación". Este es nuestro objetivo y estamos empeñados en lograrlo. No hacemos caso a aquellos que nos dicen: "no se puede hacer nada", "somos pocos contra muchos" o "los medios tienen un poder muy grande".

Nosotros creemos que somos muchos...muchísimos los que pensamos que los medios de comunicación y la publicidad deben cambiar; y que podemos lograrlo.

Siempre hemos escuchado que "la unión hace la fuerza" y es esta unión la que nosotros hemos de conseguir. En poco tiempo hemos logrado buenos resultados. Un botón de muestra: "Cable Mágico" retiró de su programación URANIO 15 y LOCOMOTION; hubo muchas protestas y hasta manifestaciones.

Al mismo tiempo, VALORES HUMANOS envió un Informativo Urgente a poco más de cien personas -núcleo inicial de este proyecto- y los resultados no se han hecho esperar. Cable Mágico analizó los mails recibidos y se reafirmó en la decisión de retirar esos dos canales. !Ojalá dure esa decisión! Siempre se podrá insistir de nuevo.

Nuestras felicitaciones a todos aquellos que han escrito.

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 2. Editorial: "Argentina, ¿crisis de qué?"

Siempre me pregunto -al igual que otros muchos- el por qué de las cosas. En este caso se trata de "la crisis argentina". Encontré un documento de la Conferencia Episcopal de nuestro país hermano que he juzgado interesante, puesto que no se limita al puro análisis económico.

Entre las causas principales de dicha crisis el documento enumera: "una concepción mágica del Estado; despilfarro de los dineros del pueblo; liberalismo extremo, mediante la tiranía del mercado; evasión de impuestos; falta de respeto a la ley, tanto en el cumplimiento como en el modo de dictarla y aplicarla; pérdida del sentido del trabajo; incumplimiento de la palabra empeñada; atropello de los derechos ajenos mediante el abuso de las medidas de fuerza; defensa exacerbada de los derechos adquiridos; mala voluntad para participar en los sacrificios que requiere la reconstrucción de la Patria; decadencia de la educación; banalidad y procacidad de muchos programas emitidos por los medios de comunicación, que nos avergüenzan como argentinos. En una palabra, una corrupción generalizada que mina la cohesión de la Nación y nos desprestigia ante el mundo".

¿Se podría hacer en el Perú una enumeración parecida? ¿No estaremos siguiendo el mismo camino?
¡Estamos a tiempo de evitarlo! Necesitamos decisión y valentía para construir un Perú con verdaderos valores.

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 3. Editorial: Auspiciadores y Anunciantes

Sin ellos la TV (privada) no podría subsistir. Tanto unos como otros aportan los medios económicos para el normal funcionamiento de los canales; pero su forma de hacerlo es distinta.

Los auspiciadores apoyan de forma directa a un programa concreto. Los anunciantes lo hacen en bloque, dejando al canal la libertad de colocar los comerciales donde quieran. Los anunciantes pueden hacer las advertencias que crean convenientes para la colocación de sus comerciales: en los programas de más rating, en determinados horarios, ...etc.

Ocurre algunas veces que determinados programas de TV basura o "para adultos" vienen patrocinados por empresas que siempre han mantenido una clara defensa de los valores humanos.

¿Qué podemos hacer en estos casos?

Escribir a las empresas responsables advirtiéndoles del apoyo que están dando a programas que destruyen los verdaderos valores y que destruyen -al mismo tiempo- su propio prestigio.

¿Cuál es la responsabilidad de unos y otros?

Bastante distinta, pero responsabilidad al fin y al cabo; pues es obligación de quienes financian con su publicidad un canal de TV, saber lo que financian. Se podría decir, que los auspiciadores son los "grandes responsables" de la TV que tenemos y los anunciantes los "pequeños responsables". Estos últimos alegan: "nosotros ponemos nuestra publicidad sin especificar, el canal se cuidan de distribuirla (pautearla)". Hay obligación moral de pedir que retiren los comerciales de determinados programas. Si el canal no obedece esa petición, habría que retirarle toda la publicidad.

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 4. Editorial: ¿Lamentarse o escribir?

Es frecuente que ante las situaciones que consideramos malas o desastrosas adoptemos la postura del LAMENTO. Un caso concreto son los programas de la llamada TV basura.

¿Conseguimos algo con las quejas?: ¡nada! ¿Cabe alguna otra opción ante algo tan poderoso como los medios de comunicación, al que algunos llaman el "primer poder"?: ¡Sí!: escribir.

Escribir CARTAS puede parecernos una tarea pesada. Son pocas las personas a quienes les gusta escribir, pero es algo muy beneficioso, tanto para el que escribe como para el que recibe nuestras palabras. Al escribir se concretan las ideas, los razonamientos se hacen más rigurosos y -con serenidad- se dice lo que realmente se quiere decir, sin apasionamientos.

Les recomiendo escribir cuando tengan necesidad de comunicar algo, independientemente del estado de ánimo. Luego, con calma, se corrige lo escrito. La letra escrita queda, se puede leer varias veces, tiene firma, es personal y se sabe que proviene de una persona que, además de saber escribir, tiene interés de que lo escrito surta efecto.

Muchos no estamos de acuerdo con varios programas de TV, con avisos publicitarios o con programas radiales. Mandemos nuestras reflexiones a los responsables de esas actividades. Hagámoslo siempre respetando a las personas, pero con claridad, como nos gustaría que nos trataran a nosotros.
Los que recibirán nuestras cartas (o E-mails) se darán cuenta de que muchas personas no están de acuerdo con lo que ellos hacen; también reflexionarán sobre el daño moral que infligen a nuestra niñez y juventud; y algunos de ellos cambiarán de actitud.

Las cartas pueden ir dirigidas a los dueños de los medios, a las agencias publicitarias, a los auspiciadores de los programas y también a los anunciantes. Todos ellos son responsables, en mayor o menor medida de la baja calidad moral de buena parte de los medios de comunicación.
Hay que tener paciencia. Es un trabajo lento, pero eficaz.

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 5. Editorial: La unión hace la fuerza

Hace unos 4 meses aproximadamente un grupo de personas preocupadas por la situación de los medios de comunicación decidimos comenzar un trabajo lento y capilar, de información y apoyo para conseguir mejorar la situación en la que nos encontramos.

Sin la ayuda de internet nuestro trabajo hubiera resultado prohibitivo. Nuestros "Informativos" (quincenal, especial y urgente) llegan en la actualidad a más de 800 suscriptores y nuestra meta es alcanzar en el mes de junio los 1,500.

La página Web, todavía en construcción, ya brinda algunas ayudas; y esperamos tenerla lista a fines de julio.

El trabajo realizado hasta ahora, los E-mails recibidos de nuestros suscriptores y los resultados obtenidos hasta el momento, nos animan a seguir adelante.

Sabemos que es un trabajo lento, "a largo plazo", que implica crear una nueva cultura en el consumidor de los medios de comunicación y que está resumida en nuestra sección "Cómo lograrlo".

Estamos abiertos a recibir las sugerencias que crean oportunas para mejorar nuestro trabajo y también las colaboraciones sobre programas de televisión, radio o avisos publicitarios.

La mayor parte de nuestros comentarios se han centrado en la llamada TV basura y en publicidades claramente negativas. Deseamos, con el tiempo, poder incluir más comentarios positivos que estimulen a sus autores y animen a otros a realizar trabajos semejantes.

No creemos que nuestra gente sólo se satisface con "basura". El morbo, el sexo, la violencia,...etc. siempre tienen su público; pero la mayoría de los peruanos quiere entretenimiento sano y creativo, información veraz y cultura que eleve las mentes.

¿Cuál es el problema?: La falta de creatividad.

Los peruanos siempre hemos hecho gala de nuestra "chispa" y somos insuperables para imitar, hacer chistes o "poner apodos"; ¿a dónde se fue la chispa?

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 6. Editorial: Padres & Televisión

 

Desde hace unos años ha entrado a nuestras familias un nuevo personaje. No es un pariente, ni un amigo: es un extraño al que se ha dado la categoría de "invitado especial". No se le pregunta quién es ni qué busca; simplemente se le deja entrar. Algo que no haríamos con nadie. Se trata –como deben haberse imaginado– del televisor.

Esa "caja de sorpresas" –agradables y desagradables– la hemos colocado en el centro de la casa. Es muy fácil de prender pero es muy difícil de manejar. Todos creemos que sabemos hacerlo pero en realidad no es así.

Si llaman a la puerta de nuestra casa, no le decimos a nuestro hijo: "abre la puerta" sin saber quién es la persona que está llamando. Sería una grave imprudencia. Y si vamos por la calle y se acerca un extraño a alguno de nuestros hijos, enseguida nos acercamos para ver de quién se trata. Son reglas de elemental prudencia.

¿Por qué no hacemos lo mismo con la televisión? Somos muy confiados. Pensamos que los dibujos animados son siempre buenos para los niños; que los partidos de fútbol son inofensivos (pero los comerciales no siempre lo son); que los programas de entretenimiento –pues así los presentan– son distracción sana (con frecuencia son otra cosa muy distinta); que los noticieros dicen siempre la verdad (pero hay muchas excepciones). Y podríamos seguir con una larga enumeración.

La solución no es eliminar los televisores sino administrar de forma adecuada los programas, según las edades y las características de nuestros hijos.

Queremos lo mejor para ellos: buscamos un buen colegio que les inculque nuestros propios valores; pensamos en una universidad que les capacite para ser profesionales de calidad; y hasta nos preocupamos de sus amigos. Pero, a lo mejor, no damos importancia a todo lo que reciben a través de la televisión durante 10, 15 o 20 horas semanales.

La televisión puede ser un medio de cultura, de información y de entretenimiento sano o todo lo contrario. Dependerá de nosotros, de la forma de administrarla.

Por el momento, podríamos comenzar por:

·         Saber qué programas son adecuados para nuestros hijos y no salirse de ellos. Por esa razón nunca deberían tener el televisor en sus habitaciones.

·         Acompañarles durante aquellos programas que necesiten nuestros comentarios. De no hacerlo, recibirán una influencia negativa que les afectará gravemente. Y nunca será la educación que nosotros queremos para ellos. 

 

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 7. Editorial: ANDA

Desde hace unas semanas han aparecido en algunos medios de comunicación unos avisos publicitarios que nos han llamado muy favorablemente la atención. El aviso televisivo -por concretar uno de ellos- presenta a un niño "hipnotizado" delante de la pantalla. Llega su papá del trabajo y se asusta por todo lo que el niño está viendo; busca en otros canales y encuentra la misma basura para su hijo. Tapa los ojos de la criatura, pero se le nota la incapacidad de controlar todo lo que el niño estaba viendo.

Termina con la siguiente pregunta: ¿Quién le tapará los ojos cuando usted no esté?

Al final de estos avisos se añade: "La Asociación Nacional de Anunciantes y los canales de televisión estamos trabajando para mejorar la programación en el horario de protección al menor"

¿Qué es ANDA?: Asociación Nacional de Anunciantes o también Asociación de Anunciantes del Perú. La integran las principales empresas del país. Este tipo de asociaciones existe en varios países.

¿Qué pretende ANDA? Busca mejorar la calidad de los medios para que realmente contribuyan al bien común de los ciudadanos y el progreso del consumidor a través de una competencia leal.

Uno de sus intereses fundamentales es el de conseguir unos medios de comunicación "limpios". Somos conscientes de la dificultad de este cometido y valoramos los esfuerzos hechos hasta ahora y también los resultados obtenidos.

Todos sabemos que la fuerza de los "anunciantes" -en especial los que son auspiciadores- es decisiva para conseguir unos "medios" que dignifiquen a la persona en vez de degradarla.

La mayoría de peruanos queremos espacios familiares, entretenidos, culturales, deportivos, ...etc., pero que no exijan tapar los ojos y los oídos a nuestros hijos; que podamos, por ejemplo, ver la televisión sin sobresaltos.

Es una tarea larga y difícil en la que los empresarios "podrían lograrlo todo" si lo desearan de verdad. Tienen, como se suele decir, "la sartén por el mango".

¡Qué lástima que algunos de ellos -pertenecientes o no a ANDA- no piensen en los efectos nocivos de muchos programas y sigan apoyándolos con sus auspicios!

El "SEMÁFORO" es un medio ideado por el Comité de Ética de ANDA para orientar a los anunciantes sobre la categoría de los programas televisivos, en especial los que se transmiten en horario de protección del menor. Nos referiremos a ese medio "original" en nuestro siguiente informativo.


¡Felicitaciones por sus avisos!
________________
ANDA - PERÚ
C/. Elías Aguirre 126, of.502 (Miraflores)
Tf: 446-1148
Fax: 241-1210
anda@andaperu.org
www.andaperu.org

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8. Editorial: El semáforo de ANDA

La Asociación Nacional de Anunciantes (ANDA) para orientar a sus afiliados ha ideado un sistema muy original: el "Semáforo". Sus tres colores -verde, ámbar y rojo- indican la viabilidad de los programas analizados.

Se evalúa el contenido ético de los programas usando una cartilla en la que analizan tres aspectos fundamentales:

  • Veracidad: contenidos verdaderos y completos.

  • Respeto a la dignidad de la persona humana: su intimidad y libertad de determinación. No se debe favorecer la explotación de las inclinaciones inferiores. Deben cuidarse especialmente los grupos más vulnerables: niños, jóvenes, ancianos, pobres y personas con educación limitada.

  • Responsabilidad Social: auténtica visión del desarrollo humano en sus dimensiones materiales, culturales y espirituales. Respeto riguroso de los requerimientos morales y las buenas costumbres, culturales y espirituales. Respeto a la familia y a las instituciones religiosas y a las autoridades.

El semáforo cambia luces cada tres meses. La última calificación corresponde al mes de mayo. En esa oportunidad tenían:

  • Luz roja: "Risas de América"

  • Luz ámbar: "R con R", "La alegría del mediodía", "Utilísima" y "La paisana Jacinta"

  • Luz verde: "Mil oficios"

Estas calificaciones se obtienen promediando los resultados de unas 150 cartillas, rellenadas por estudiantes del Programa de Ciencias de la Comunicación de las universidades de Lima, San Marcos y UPC.

Aunque no es un instrumento perfecto, pues la calificación moral de un programa no puede depender de la opinión de un grupo de estudiantes, al menos es una buena aproximación que orienta a los anunciantes.

Estamos seguros que -poco a poco- se irá perfeccionando el sistema de evaluación y se ampliará a otros programas que merecen también ser calificados.

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9. Editorial: Televisión y costumbres

Desde hace varios años nuestra sociedad va experimentando un deterioro gradual. Ha aumentado la violencia, la inseguridad, la agresividad, la falta de respeto al prójimo, la corrupción, ... y tantas otras cosas más.


Es sabido que la televisión tiene un gran poder de atracción; y son muy pocas las personas que se resisten a contemplar -aunque sea sólo un par de horas semanales- las imágenes que nos transmite la pequeña pantalla. No importa mucho la calidad de los programas. Con tal de que las imágenes se muevan, es suficiente. Niños y adultos se dejan hipnotizar de la misma manera.


Las empresas televisivas -salvo raras excepciones- buscan solamente conseguir audiencia y, por lo tanto, dinero. No les importa el bien o el mal que puedan hacer. Las aparentes finalidades que siempre se nos han repetido (informar, entretener y educar) nos suenan a "cuento chino", sobre todo cuando se informa de manera parcializada, se entretiene de forma vulgar (cuando menos) y la educación brilla por su ausencia.

Algunas personas, especialmente comprometidas con "los medios", dicen que ellos reproducen lo que ocurre en la realidad; y cuando se les habla de "autocensura" o de responsabilidad ante el grave daño que algunos programas ejercen sobre los televidentes, contestan siempre lo mismo: cada uno es libre de ver lo que quiera.

El poder de atracción de la televisión -aunque sea francamente mala- es muy grande, y la curiosidad humana quizás lo es más. Juntemos las dos cosas y llegaremos al siguiente resultado: "El poder de la televisión es el más grande".

Es tan grande este poder que si los empresarios televisivos se propusieran cambiar un país, lo lograrían. Podrían eliminar la violencia y la agresividad, favorecer el patriotismo, la honradez, el respeto al prójimo, la amabilidad, el amor al trabajo, ...etc. ¡Cuánto poder en tan pocas manos!

Con una TV responsable se lograría educar. No hacen falta muchos programas "educativos", sino más bien programas que transmitan buenas costumbres.

¿Cómo se podría lograr este efecto? Hay dos soluciones o caminos:

  • Que todas las empresas televisivas actúen de forma responsable. Es algo muy difícil pero no imposible.

  • Que los auspiciadores exijan una programación que eleve la dignidad humana y que defienda los verdaderos valores. Al fin y al cabo los auspiciadores son los que mandan.

Los consumidores -televidentes- no podemos quedarnos simplemente a la espera de que las empresas televisivas y sus auspiciadores asuman su propia responsabilidad. Tenemos que exigir de forma constante y educada que se tomen cuanto antes las medidas oportunas.

No olvidemos que si los consumidores dejamos de comprar los productos de los auspiciadores y manifestamos abiertamente nuestro descontento, las empresas reorientarán sus apoyos publicitarios hacia programas de mejor calidad.

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10. Editorial: Horario de protección del menor

En el artículo 46 del proyecto de ley de radio y televisión (23 de abril de 2002) se hace referencia al "Horario de protección del menor" llamado también "horario familiar". En el artículo 49 lo concreta de la siguiente manera:

"El Horario Familiar rige entre las 6.00 y las 22.00 horas. En dicho horario la programación, publicidad comercial y promociones del servicio de radiodifusión, deben ser aptas para todos y contribuir especialmente a la adecuada formación de los menores de edad, evitando los contenidos del siguiente tipo:

  • Violentos: presentaciones de la violencia, sea física, verbal o psicológica, que puedan perturbar y desensibilizar a los menores de edad.

  • Obscenos: exhibiciones corporales y expresiones verbales relacionadas con la desnudez y el sexo exacerbado".


Desde luego que este proyecto si llega a culminar en ley, supondrá un gran adelanto, pues en la actualidad el horario rige sólo hasta las 21:00 horas; lo que es a todas luces insuficiente. Nuestro deseo sería que la protección abarcara hasta las 23:00 porque los menores, tanto en los fines de semana como en las vacaciones, ven televisión hasta esa hora.

Hay que tomar nota de que en este horario familiar no sólo debe cuidarse la programación sino también la publicidad y las promociones (avances de programación).

En la actualidad, la publicidad y los avances no respetan ningún horario. Más bien da la impresión de que se pretende influir en los menores, estimulando su curiosidad e imaginación. Lo importante es vender, tener rating, aunque sea a costa de sembrar entre los niños y jóvenes lo que no desearíamos para nuestros hijos.

Suponemos que quienes actúan de esta manera no tienen conciencia o la tapan con razones completamente egoístas: "hay que ser competitivos", "si no actuamos así nos gana la competencia", y otras excusas semejantes. Todas ellas injustificadas.

No olvidemos que el Horario familiar o de Protección del menor debe incluir también la prohibición de publicidad -directa o indirecta- de tabaco, bebidas alcohólicas y armas.

Nuestros legisladores quieren hacer leyes eficaces y desean conocer las opiniones de los ciudadanos comunes y corrientes, pues las leyes son para ellos. Les animamos a escribir a los integrantes de la comisión de "Transportes y comunicaciones" de nuestro Congreso visitando su página web (www.congreso.gob.pe). Su actual presidente es el Sr. Eduardo Rubén Carhuaricra Meza. También pueden dirigirse a la congresista Fabiola Morales, miembro de la Comisión Salud, Población y Familia del Congreso del Perú (E-mail: fmorales@congreso.gob.pe).

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11. Editorial: Uniendo esfuerzos

En los últimos días la degradación de algunos programas de TV se ha puesto de manifiesto de una forma descarada. Ya no importa la hora ni el tipo de programa; lo importante es hacer escándalo "a como dé lugar".

"Valores Humanos", siguiendo en la línea de sus principios rectores, no puede permanecer ajeno a toda esta situación. Queremos actuar sin insultos ni malos tratos, pero con claridad.

Creemos que la pieza clave en todo ese proceso de degradación son los auspiciadores, quienes parecen no estar conscientes de su responsabilidad. Les concedemos el beneficio de la posible ignorancia. Nuestra misión consistirá en ayudarles -mediante cartas, mails y otros medios a nuestro alcance- a comprender que su apoyo económico a esos programas es la condición indispensable para su salida al aire. Si no hay auspicio, no hay programa.

Otra forma que exige en los "consumidores" disciplina y coherencia es la de no consumir los productos de dichos auspiciadores. Es una conducta que algunas personas adoptan como sistema y que en algunos países llega a convertirse en un verdadero boicot. No es nuestro deseo adoptar esas posturas extremas, ni tenemos la fuerza para ponerlas en práctica, pero sigue siendo una posibilidad.

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12. Editorial: Cumplimos un año

El 21 de setiembre cumplimos nuestro primer año de trabajo. Ha sido para nosotros muy satisfactorio enviarles nuestro Informativo Quincenal sobre Valores Humanos. Hemos procurado seguir los lineamientos que nos planteamos desde el principio y creemos que nos hemos mantenido fieles al plan previsto.

Nos hubiera gustado, tal vez, ser más positivos en los comentarios sobre televisión, pero la baja calidad moral de muchos programas de gran sintonía nos obligó a comenzar nuestra tarea intentando "limpiar" o "desbrozar" el campo, para empezar luego a construir.

Seguimos en la tarea de lograr unos medios de comunicación -televisión, radio y diarios- entretenidos y familiares; y una publicidad creativa y con valores.

Agradecemos a todos nuestros suscriptores las sugerencias que nos han estado enviando; las tenemos en cuenta y han servido para agilizar y orientar nuestro Informativo.

Hemos ganado experiencia y también ciertos logros. Vemos, además, que cada vez es mayor el deseo del público por hacer algo y luchar contra la situación actual de los medios de comunicación. Esto nos motiva a seguir trabajando.

Es por esto que les animamos a buscar más suscriptores, pues queremos que sean muchas las personas que se unan de una manera efectiva a esta campaña por "mejorar la publicidad y los medios de comunicación".

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13. Editorial: Filtros para Internet

El 25 de enero de 1999 el Parlamento Europeo alentaba al sector informático a "ofrecer medios de filtro y sistemas de clasificación que permitan a padres y profesores seleccionar los contenidos apropiados para la educación de los menores a su cargo, y a los adultos decidir a qué contenidos lícitos desean tener acceso, y que tengan en cuenta la diversidad cultural y lingüística".

Nosotros, después de haber recibido de nuestros suscriptores varias consultas sobre el tema, hemos seleccionado dos "filtros" que pueden contribuir a este fin.

Uno de ellos es cybersitter y se puede contactar a través de su página web, www.cybersitter.com . Algunos usuarios piensan que es un filtro muy eficaz para usuario individual.

El otro es optenet, español y también de gran calidad, tanto para el usuario individual como para colegios y otras entidades. Se puede acceder a toda la información a través de www.optenet.com .
El uso de los filtros es muy discutido, pero las ventajas superan a los inconvenientes. Han sido los contenidos de la red los que han obligado a usar este sistema de defensa que facilita la selección de lo que consideramos conveniente para nuestra familia o nuestro colegio.

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14. Editorial: Viveza criolla

 

Los peruanos somos famosos por nuestra conocida “viveza criolla” pero aunque parezca mentira ésta constituye uno de nuestros grandes frenos para crecer como país. Se la tiene como una manifestación de inteligencia pero en realidad es un “mal uso” de esa facultad humana, pues las consecuencias negativas que trae consigo son innumerables.

El “vivo” obtiene un beneficio inmediato como fruto de su acción (se pasa un semáforo rojo y llega antes a donde quiere llegar, no paga en un transporte público, compra con una moneda falsa, se cuela en una fila de personas, vende mercadería adulterada, ...etc). Podríamos citar muchísima formas de esta lacra social.

El vivo se cree listo, astuto ...y piensa que en la vida todo le va a ir bien; y que en esta sociedad hay que ser vivo –mosca como dicen–, para triunfar.

El vivo quiere conseguir sin trabajar; usa la mentira y el engaño; y –en muchos casos– estafa (roba) para tener lo que quiere.

¿No les parece que seguimos con el mismo lastre que nuestros antepasados? Con razón se insistía en el AMA SUA, AMA LLULLA Y AMA QUELLA; NO ROBES, NO MIENTAS Y NO SEAS OCIOSO.

Algunos de nuestros programas televisivos siguen transmitiendo estos antivalores hundiéndonos en un subdesarrollo cívico del que no conseguimos salir. Claros ejemplos son la serie “1000 Oficios”, cuyo argumento está basado principalmente en esta característica, en programas cómicos (Risas de América) cuyos sketchs se basan en hacer aparecer como tontos a aquellos que son honestos o respetuosos, en programas de entretenimiento (La Alegría del Mediodía) donde los concursantes hacen gala de esta característica, en entrevistas (Magaly TV) y concursos de dinero (La casa de Gisella) donde ganan los más vivos o los que tengan menos escrúpulos.

Ya es hora de darnos cuenta de que la viveza criolla nos ancla en el subdesarrollo. Usemos la inteligencia para crear, servir, construir,....y no sólo para buscar el beneficio propio e inmediato.

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15. Editorial:  Las mediciones de audiencia

 

Siempre nos hemos preguntado sobre la forma como se llevan a cabo las mediciones del rating o sintonía de los programas de televisión. Es un tema que, por sus repercusiones comerciales, ha interesado desde hace ya muchos años.

En la actualidad la realización de estas mediciones está en manos de un escaso número de transnacionales (multinacionales) de considerable envergadura.

En Europa están presentes: Taylor Nelson Sofres, fruto de la unión –en 1997–del grupo francés Sofres y el británico Taylor Nelson AGB; GfK, especializada en estudios de mercado, de origen alemán; y AGB con sede en Suiza.

En Estados Unidos y Canadá, la empresa estrella es Nielsen, fundada en 1923 por Arthur C. Nielsen y fue la primera que puso en marcha el “audímetro”, allá por la década de 1940.

En Iberoamérica quien lidera las mediciones es IBOPE, empresa creada en 1942 en Brasil y que, desde 1988, se extiende por todo el continente.

La audiometría es la ciencia que estudia las mediciones y utiliza las más avanzadas técnicas de investigación. La audiometría basa su investigación en un panel de hogares representativos de la población y provistos de aparatos electrónicos de medición automática de la audiencia: los audímetros. En los hogares de la muestra seleccionada se instalan los audímetros, que controlan la actividad del televisor.

La relación entre el hogar y el audímetro se realiza mediante un mando a distancia. A cada persona se le asigna una letra o número en un botón que debe pulsar cada vez que enciende o apaga el televisor, o cada vez que entra a ver o deja de ver televisión. Un diálogo a través del display del audímetro se encarga de preguntar al invitado su edad y su sexo.

Durante las 24 horas del día el audímetro registra todos los cambios que se han ido produciendo en los distintos televisores del hogar, hasta que cada madrugada recibe la llamada del ordenador central y vuelca toda la información almacenada.

La importancia y trascendencia que se deriva de los datos de audiencia de televisión para toda la industria y el sector publicitario es de tal envergadura que las empresas más serias adoptan, en principio, todos los mecanismos de Control para garantizar al mercado la calidad y transparencia de los datos.

Desearíamos que en nuestro medio se hicieran las cosas correctamente y que IBOPE diera a conocer con claridad su forma de actuación: número y calidad de los audímetros, empresas que ejercen el control, ...etc. Cuando se han tratado estos temas en los medios de comunicación nunca se ha llegado a conocer toda la verdad.

Sin embargo, nos ha sorprendido gratamente la noticia aparecida en ANDA NEWS (Setiembre-Octubre 2002). Ésta dice lo siguiente: “En reunión de Junta Directiva de CUSEA (Consejo de Usuarios de Estudios de Audiometría) celebrada el 11 de setiembre se tomó el acuerdo unánime de realizar la auditoría a IBOPE TIME, empresa encargada de la medición del rating en el país”. Esperamos que la empresa encargada de realizar este trabajo (Ernst & Young) lo lleve a cabo con la seriedad necesaria y nos dé a todos (empresarios, televidentes y medios de comunicación) la confianza que pedimos.

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16. Editorial: ¿Quién es responsable?

Al escuchar las declaraciones de ciertos personajes vinculados con los medios de comunicación o de quienes los financian, nos da la impresión de que la televisión, la radio y las propagandas comerciales difunden todo tipo de valores.

Pero cuando vamos por las calles o prendemos el televisor nos encontramos con todo lo contrario. Son raros los programas que nos hacen exclamar: ¡Qué bueno! o ¡Por fin dan algo que vale la pena!
Se nos hace creer que todos tienen la mejor buena voluntad, que quieren una televisión limpia y familiar; que ya no quieren más televisión basura. Pero todo sigue igual o peor.

Se sientan en la misma mesa y dialogan representantes de la ANDA, de las empresas publicitarias y de los medios de comunicación y nos dicen que se han puesto de acuerdo para mejorar la programación. Todos reconocen que hay que cambiar y que es el momento de hacerlo, PERO NADIE LO HACE. ¿Ustedes creen que el Sr. Beto Ortiz quiere una televisión familiar? Pues estaba en una mesa redonda con representantes de ANDA y todos estaban de acuerdo en la Protección del Menor.

No dudamos que muchas de estas personas actúan con buena voluntad, pero tampoco dudamos que otras van en el sentido totalmente contrario y no pretenden cambiar.

Si todos actuaran con la mejor buena voluntad y pretendieran mejorar los medios de comunicación, YA LO HABRÍAN LOGRADO.

¿Quiénes son los responsables de que no se observe el horario de protección del menor y de que no se extienda una o dos horas más? ¿Y que sigan en pantalla programas como La Casa de Gisela, La alegría del mediodía, Risas de América, Magaly TV, Dios nos libre de Beto Ortiz,...etc.? Los responsables son alguna de las personas vinculadas al proceso editorial de los medios de comunicación y que buscan mejorar sus ingresos sin importarles los efectos negativos que se puedan producir en las personas.

Es por eso que -sin ser ingenuos- debemos identificar a aquellos que actúan de esta manera e intentar neutralizarlos con claridad y firmeza. TENEMOS EN NUESTRAS MANOS LA POSIBILIDAD DE LOGRARLO. ¿Cómo? Escribiendo a los medios, a las empresas auspiciadoras y/o a los periódicos manifestando nuestro desacuerdo. Al mismo tiempo -siendo consecuentes- dejando de "consumir" los productos de los auspiciadores de los malos programas y procurando que muchos más hagan lo mismo.

Por ahora los que mandan son los medios y quienes los apoyan, pero a la larga los consumidores podremos ganar. Dejaremos de ver, oír y comprar.

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17. Editorial: El MORBO - Una enfermedad

Es frecuente escuchar las palabras morbo y morboso, pero quizás no sepamos lo que significan exactamente.

El origen de ese término es la palabra latina morbus, que significa enfermedad, vicio o pasión. Se trata de un desorden afectivo que puede calificarse de enfermedad.

Podríamos decir que la morbosidad es una tendencia desordenada de la persona que la lleva a buscar el placer en cosas o escenas de violencia, sexo explícito, intimidad ajena, ...etc.

Como es de suponer esa tendencia va calando en la persona y crea un hábito que llega a convertirse en una verdadera "adicción" u "obsesión".

Las personas adultas, al igual que las jóvenes, pueden caer en este tipo de adicciones morbosas, pero los niños y jóvenes son siempre más influenciables.

Casi todos los medios de comunicación de la mayoría de países recurren de forma consciente a las escenas o programas morbosos, pues saben que la curiosidad de sus usuarios los mantiene interesados en todos estos temas.

El morbo quita sensibilidad y humanismo, llegando en algunos casos a embrutecer.

A continuación enumeramos algunos programas con contenido morboso que aparecen en nuestra televisión:

Una especialista en temas de criminalidad (Jean Chazal, La infancia delincuente) nos advierte:
"No se podrá negar que la imagen cinematográfica, televisiva y de los cómics es para el niño especialmente sugestiva. Es en sí un estimulo poderoso, ya que está al alcance de todos estos niños.

Se dice que el joven aprende ante la pantalla y los dibujos animados las técnicas del crimen; también que algunas imágenes excitan en él la agresividad o una sexualidad creciente. Muchos de estos muchachos se ven inmersos en un mundo cinematográfico y televisivo lleno de imágenes agresivas y de sexualidad, de morbosidad malsana, en las que dominan escenas de violencia, torturas, raptos y secuestros, con superhombres que todo lo consiguen, que triunfan ante cualquier obstáculo. Esto hace que el joven se sienta identificado con ciertos personajes de la pantalla, aquellos que están al margen de la sociedad pero que son simpáticos por algún motivo".

Si no queremos que la morbosidad invada nuestros hogares tendremos que adoptar una conducta decidida, especialmente en los tres meses de vacaciones escolares, donde nuestros hijos ven hasta 4 o 5 horas de televisión diarias.

Además de seguir escribiendo a los medios y a sus auspiciadores, podemos implementar otras medidas muy eficaces: ver la televisión con nuestros hijos, seleccionar horarios y programas, y organizar para ellos otras actividades que desarrollan mucho mejor su personalidad (deportes, música, juegos, lecturas, ...etc.). Nos exigirá más dedicación, pero todo esfuerzo es poco si se trata de nuestros hijos.

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18. Editorial: El sentido de la Navidad

Probablemente todos nuestros lectores, por ser personas reflexivas, cuando llega la Navidad se hacen la siguiente pregunta: ¿Qué estamos celebrando? Si no lo sabemos bien y buscamos información en la calle (publicidad, radio y televisión), nos encontraremos con la "fiesta consumista por excelencia".

Cuando el exceso de consumo domina sobre los demás aspectos de la vida humana, se corre el peligro de banalizar hasta lo más sagrado.

El consumo en sí mismo es bueno, la alegría de una celebración también lo es, el poder hacerlo con un grupo de amigos aumenta la amistad. Pero lo grave del caso no es todo esto sino la exageración, la falta de medida y el desorden en el valor de las cosas.

Nos da alegría a los cristianos el que la celebración de la Navidad se haya extendido por casi todo el mundo. No nos desagrada el que en países no cristianos aprovechen nuestra fiesta para estrechar los lazos familiares. Nos disgusta, sin embargo, que en países cristianos como el nuestro, todo se centre en los regalos y la reunión familiar, con cena incluida.

Desearíamos que todos nos esforzáramos por recuperar el sentido original de la fiesta -aniversario del Nacimiento de Cristo- y de todas aquellas costumbres que siempre nos han acercado a Jesús y a su mensaje.

Los medios de comunicación tienen un poder inmenso para orientar a millones de personas. En este sentido, nos gustaría que no sólo en Navidad se exalten la unidad familiar y los valores.

Quizás todos nosotros, con ingenio y yendo un poco "contra corriente", podamos contribuir al restablecimiento de una Navidad auténticamente cristiana.

Mencionamos algunos consejos:

1. Coloquemos el Nacimiento en un lugar preferencial de nuestro hogar. También el Árbol es un símbolo cristiano.
2. Pongamos la Misa de Navidad en el centro de todas las celebraciones.
3. Hagámonos unos regalos "simbólicos", que son expresión del afecto que nos tenemos.
4. Procuremos de alguna manera contribuir a la celebración navideña de nuestros hermanos más necesitados.
5. Y cenemos o almorcemos juntos -toda la familia- siguiendo una tradición que viene del pueblo judío; que Jesús asumió y los cristianos mantenemos como una costumbre milenaria.
De esta manera nos aseguraremos de celebrar adecuadamente la Navidad.

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19. Editorial: "Opción TV"

Hace casi un mes apareció en un periódico local la siguiente noticia: "Los directivos de cinco importantes medios de comunicación lanzaron una campaña para mejorar el contenido de la televisión nacional".

Era una gran noticia, sobre todo por sus dos componentes:
1. Se habían puesto de acuerdo los directivos de cinco canales.
2. Buscaban mejorar el contenido de la TV nacional.

"El principio básico -dijeron- para lograr esa mejora es la 'autorregulación' y por eso vamos a exigir una ley para conquistar el futuro y no para castigar el pasado".

"Se indicará si ese espacio es apto para toda la familia, para mayores de catorce años o para mayores de dieciocho años. Y al mismo tiempo saldrá una luz verde, amarilla o roja respectivamente. Es decir, tendremos nuestro propio semáforo". Hasta aquí la noticia.

Hemos esperado tres semanas para analizar las ventajas de ese sistema, y nos hemos dado cuenta de que no sólo no las tiene sino que "toda la programación sigue igual". La única diferencia es que ahora aparece clasificada.

Lo curioso del caso es que dicha calificación la hacen los mismos canales sobre sus propios programas. Caemos otra vez en el ser "juez y parte". El ente calificador tiene que ser independiente, sino no hay objetividad.

Los ciudadanos comunes y corrientes deberíamos poder acudir a alguna entidad que nos defienda de la agresividad de ciertos programas al igual que acudimos al poder judicial o a la policía ante ciertas agresividades.

Los canales siempre pregonan la "libertad de expresión y de opinión" irrestricta. Si se les habla de la necesidad de un ente regulador con capacidad coactiva, ponen el grito en el cielo. Son "intocables".
Si los padres de familia intervinieran en la calificación de los programas, el semáforo sería muy diferente.
La solución está en:

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20. Editorial: Los niños y la televisión

"El niño, por su falta de madurez física y mental, necesita protección y cuidado especiales, incluso la debida protección legal, tanto antes como después del nacimiento,.....la humanidad debe al niño lo mejor que puede darle...El niño debe disfrutar plenamente de juegos y recreaciones, los cuales deben estar orientados hacia los fines perseguidos por la educación; la sociedad y las autoridades públicas se esforzarán por promover el goce de este derecho." (ONU. Declaración de los Derechos del niño)

Algunas características de la niñez

Reflexiones

Teniendo en cuenta estas características, la Declaración de los Derechos del Niño y la experiencia de especialistas y padres de familia, surgen una serie de afirmaciones y reflexiones que queremos compartir con ustedes; y que -con seguridad- serán motivo de compromisos y decisiones.

Soluciones y consejos
1. La TV-dosificando su intensidad horaria y controlando sus contenidos- puede ser de gran ayuda para la educación de muchos aspectos de la personalidad de los niños.
2. El recurso a los medios audiovisuales, a través de dibujos animados, relatos y dramatizaciones, es un medio muy aconsejado para inculcar en los niños valores humanos y éticos (amistad, generosidad, colaboración, etc.), además de estimular la imaginación y de afianzarles en algunos conceptos que les facilitarán el aprendizaje escolar.
3. Actuar a tiempo. En los casos en que sea necesario cortar -por tratarse de algo claramente inadecuado- lo más recomendable es hacerlo sin violencias y con la explicación del caso, de acuerdo con la edad del hijo. Los programas con escenas sangrientas, terroríficas o que puedan causar turbación en el niño, convendrá evitarlas siempre. Si ya las han visto, quitarles importancia y decirles que todo es truco...

Todos somos responsables

Los padres tienen la más grave responsabilidad, pues en ellos recae en primer lugar y directamente la responsabilidad de todo lo que vean sus hijos.

También es responsabilidad de los canales de TV emitir en horarios adecuados los diferentes programas, pensando sobre todo en el bien de los niños y no sólo en sus intereses económicos. La selección irresponsable de horarios significa en sí misma, una grave violación al derecho de los niños a recibir cuidados especiales de toda la sociedad.

No basta con afirmar -como dicen algunos- que los padres de familia tienen la responsabilidad de lo que se ve o no en casa. Tampoco es suficiente advertir en la pantalla que se inicia el horario de adultos.

Deben ser realistas y pensar en el bien de los niños.

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21. Editorial: Medios ... ¿de qué?

Siempre que hablamos de "los medios" nos referimos a los "Medios de Comunicación"; y eso deberían ser. Medios para que todas las personas nos conociéramos más y conociéramos también muchas más cosas. De esta manera se contribuiría a enriquecer al ser humano. Los medios han venido con el progreso de la tecnología, y ésta debe estar al servicio del hombre.

Con el tiempo estos medios de comunicación han ampliado sus "servicios". Ahora son medios de información, de entretenimiento y de cultura. Pero siempre al servicio del hombre.

Pero si al principio estas finalidades se tenían en cuenta, hoy en día han entrado otras finalidades y podemos hablar de "medios de ganar dinero", "de conseguir poder" y de otros intereses que están por encima de la información veraz, del sano entretenimiento y de la verdadera cultura. ¡Qué lástima!

Es muy difícil mantener medios de comunicación que cumplan los tres objetivos antes enunciados.

Quizás puedan lograrlo empresas vinculadas con el gobierno y otras que -con verdadera calidad- sepan ganar la audiencia sin recurrir a métodos que van en contra de la verdadera información, del entretenimiento que dignifica a la persona y que busquen la cultura...

Cuando se pone en primer lugar el dinero, que es lo más frecuente, ya no interesa la forma de entretenimiento.... No se busca el bien de la persona sino la audiencia y, por consiguiente, la venta de más productos....

Estamos logrando una gran extensión y por tanto influencia de los medios, pero ¿A costa de qué?

No se debe perder nunca de vista que los medios deben ser servicio, al igual que lo son, o deberían serlo las autoridades (civiles, militares, políticas, ...etc.).

Un ejemplo muy actual es el apoyo de los medios a las campañas de la Policía de Tránsito.

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22. Editorial: Cualidades de un buen noticiero

Como su nombre lo indica, estos espacios televisivos pretenden "dar noticias". Suelen llamarse también "servicios informativos". Casi todas las televisoras de señal abierta los tienen. Su calidad es muy variada debido a diferentes factores: presupuesto, tipo de audiencia, ideología, ...etc.

Los noticieros no son programas de entretenimiento, ni de cultura, pero deben culturizar. Son instrumentos que bien o mal manejados pueden ayudar a mejorar o a empeorar el país.

No se trata de informar por informar ni de vender un producto comercial; tampoco de aumentar el rating con noticias sensacionalistas. Aquí no deberían entrar las leyes del marketing. Si se quiere aumentar el rating, hay que hacerlo en base a calidad informativa. Es más difícil, pero el buen periodismo lo hace así.

Creemos que una enumeración de cualidades que deberían -según nuestro criterio- tener los noticieros, podrá ayudar a nuestros suscriptores a "ser críticos" ante los noticieros que nos ofrece nuestra televisión.

1. Ser equilibrado y proporcionado. No sólo en cuanto a las noticias sino también en cuanto a la duración de las mismas y a la del noticiero en total.
2. Tener siempre presente el fin que se busca y el público a quien se dirige.
3. Ser veraz. No se puede acusar sólo con indicios o suposiciones. El ser humano merece respeto y no tenemos derecho a prejuzgar -y menos a calumniar- a nadie.
4. Respetar la intimidad: no usar cámaras ocultas.
5. Tener contenido y elevar el nivel cultural del televidente, sin llegar a ser un programa cultural.
6. Eliminar el morbo, aunque éste siempre vende (ver Editorial "El morbo, una enfermedad" en www.valoreshumanos.info , Informativo nº 17). Dar las noticias sobre hechos violentos -accidentes, suicidios, asesinatos, escándalos... etc.- sin sensacionalismos, añadiendo racionalidad, para tener la capacidad de analizarlas con objetividad. Estas noticias han de ser relevantes y deben acompañarse siempre de comentarios adecuados. Todos sabemos que las noticias sobre suicidios y afines, engendran más hechos semejantes. Si se da mucha información violenta, al final ésta se banaliza. En esto podríamos imitar a los noticieros norteamericanos que tratan los temas desagradables sin morbosidad y respetando al televidente.
7. No limitar las noticias nacionales a accidentes, incendios, violaciones, suicidios, pobreza, enfermedades, ... ¡Hay que dar noticias positivas!
8. Al dar la información internacional se debe ayudar al televidente a abrirse al mundo. A veces convendrá invitar a algún comentarista para que ilustre con claridad sobre un tema determinado. Hemos de ayudar a nuestros conciudadanos a no tener "mentalidad de pueblo". Las noticias internacionales ayudan a salir de nuestro pequeño mundo, siempre que sean noticias de interés (política, problemas sociales, economía, ...etc.). Es verdad que este tipo de noticias son caras y es posible que nuestros noticieros no estén en condiciones de comprarlas por falta de medios económicos. Pero como todos sabemos, un buen noticiero atrae buenos auspiciadores.
9. Hay que tratar de deporte, pero con brevedad y variedad (información polideportiva). Hay otros espacios televisivos donde estas noticias podrán desarrollarse ("Planeta Deporte" de TNP, "El deportivo" de ATV y varios espacios de Red Global).
10. Complementar los noticieros con reportajes bien elaborados. Esta sección puede tener una duración de hasta 15 o 20 minutos. Los reportajes han de ilustrar, enriquecer, ayudar y animar; evitando todo tipo de sensacionalismo que deforma la verdad. No se deben transmitir reportajes por el sólo hecho de llamar la atención o escandalizar (fotografías de desnudos, calendarios de vedettes, stripers, prostitución ...etc.). Sugerimos algunos temas: consumo, sociedad, sanidad, educación, sucesos históricos, personajes de relieve, familia ...etc.
11. La ayuda social debería exponerse de otra manera, sin explotar la desgracia ni provocar la lástima de los televidentes. La necesidad de la gente debería ser tratada con dignidad y mesura.
Son muy interesantes las declaraciones de Alfredo Urdaci, director de Servicios Informativos de Televisión Española (TVE), teniendo en cuenta que su noticiero principal tiene una sintonía de 4 millones de personas. Entre otras cosas dice lo siguiente:
"Nunca emitimos ninguna imagen tomada por cámara oculta. En los temas sociales, de educación, malos tratos, queremos aportar algo positivo, constructivo, pedagógico"
"A mí no me gustan los programas que incitan a la exhibición de lo íntimo: los eliminaría todos, ya que terminan convirtiendo en normal lo que es excepción, incluso anormal".
"El periodismo informativo (contaminación perniciosa de CNN) que se basa en estar en el sitio del suceso, con grandes despliegues, pero que prácticamente te dice lo que tu ya sabes en la redacción. Envían la información en directo, y es más espectacular, pero no aportan nada".
(dirigiéndose a los televidentes) "Les pediría que no pierdan el sentido crítico, que vean televisión y que exijan calidad, que no se queden con las primeras impresiones o con la espuma de las cosas".

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23. Editorial: Rating, zapping, grazzing, .

Desde hace unos años, aparecen en los medios de comunicación y, especialmente, en los vinculados con la televisión, palabras importadas de USA, que tienen todas ellas unos significados precisos. Si nos queremos adentrar en el mundo televisivo vale la pena que sepamos los significados exactos de cada una de ellas, pues en algunos casos lo que se cree comúnmente es bastante diferente de la realidad.
De todas esas palabras las más comunes son el zapping y el rating; las otras se usan con menos frecuencia. Empecemos por el rating y el share, pues es muy fácil confundirse.

Las otras palabras que se manejan en el argot televisivo son las siguientes:

Tal vez el significado de estos conceptos no nos haya enriquecido culturalmente, pero sí es cierto que cuando algún amigo los mencione, podremos demostrar que estamos al día en terminología televisiva.

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24. Editorial: La importancia de las minorías

Todas las personas somos iguales en dignidad, pero no en gustos ni en cultura. Esa diferencia, lejos de ser un obstáculo, enriquece la vida de los hombres.

Existe la tentación de uniformizar. La política -sobre todo las dictaduras o los partidos únicos-, la moda, el marketing, buscan emparejar las ideas, los gustos y las necesidades. Desde su punto de vista es lógico, pero esa forma de actuar anula los talentos, la creatividad, las posibilidades de un país.

Si uniformizamos los gustos en temas gastronómicos, en modelos de ropa o en programas de televisión, será todo más sencillo. Además, sabiendo un poco de sicología y conociendo la composición de una determinada sociedad, es muy fácil contentar a las mayorías y sacar de ello un beneficio económico.

Pero ¿qué ocurre con las minorías?: los que piensan diferente, los que tienen gustos no mayoritarios (en películas, deportes, entretenimiento...), los que quieren salir de la "masa". Esas minorías no son unos cuantos miles de personas sino unos cientos de miles o algún millón. Pero, en proporción, son una minoría. Por ejemplo, son minorías los que no gustan del fútbol, los que disfrutan con el humor agudo pero fino, los que prefieren una buena obra de teatro a un talk show, los que quieren un noticiero que analice los temas y que evite la morbosidad, los que quieren una televisión realmente familiar, ...etc. Esas minorías son las que contribuyen a elevar el nivel de un país, y hay que cultivarlas.

Esas minorías son las que han acuñado el término "televisión basura", porque se dan cuenta de que cierta televisión no enriquece ni alimenta la mente humana sino que la anula o la llena de antivalores.
Algunos directivos de canales televisivos no se cansan de repetir que son defensores de los valores. A lo mejor lo intentan, pero no terminan de lograrlo.

¿Qué valores transmiten programas como "Magaly Teve", "Risas de América", "Ritmo de los sábados", "La casa de Gisela"...... O la publicidad que asegura que "la diversión nunca termina..." (termina en el hospital o en el cementerio).

Quizás la gran mayoría no se da cuenta porque ya está "conquistada", "uniformizada", "masificada", "obediente"; pero todavía existen personas que se dan cuenta de todo ese engaño. Son aquellos que saben que la única forma de actuar que les queda es "navegar contra corriente".

No queremos ofender a nadie sino llamar la atención para que no nos traten como masa informe. Somos personas con dignidad y merecemos algo mejor que eleve nuestra cultura, nuestros gustos, nuestras costumbres, nuestra educación, ...etc.

"Nunca dudes que un grupo pequeño de ciudadanos reflexivos y comprometidos puede cambiar el mundo" (Margaret Mead).

Éste es precisamente el propósito de "Valores Humanos".

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25. Editorial: Violencia Televisiva

Ante los últimos acontecimientos de la guerra de Irak, con la consiguiente "trivialización de la violencia", nos hemos planteado hacer algunas reflexiones sobre este tema, llamando la atención sobre la influencia de las escenas violentas en los televidentes.

Desde un principio hay que establecer una diferencia: no es lo mismo un televidente adulto que un niño o un adolescente; ni tampoco una persona con cierto nivel intelectual que otra sin formación; ni una persona que tiene un temperamento violento que otra que es más bien tranquila; ni una que tiene influencias violentas en el ambiente en el que vive que otra que se desenvuelve en un lugar pacífico.

Como se ve, se trata de un tema complejo. No se puede acusar a la TV como si fuera la causa de la mayor parte de las acciones violentas que se producen en la sociedad, pero sí está comprobado que la violencia televisiva tiene una gran parte de responsabilidad.

La influencia de la violencia en los niños

La Academia Americana de Pediatría ha aceptado la existencia causal entre presencia de violencia en los medios de comunicación y la conducta agresiva de algunos niños. Aún sin estar establecida la correlación inmediata entre actos violentos y escenas similares emitidas por televisión, parece estar fuera de duda que la visión de miles de asesinatos, violaciones, etc., desensibilizan al espectador frente a la violencia y generar la aceptación de vivir en un mundo violento. Los casos de violencia por mimetismo parecen tener su causa en la confusión de lo virtual con lo real, en la incapacidad de distinguir entre la lógica y la realidad, con un análisis ético poco objetivo y como si siguieran la lógica interna de un guión, con excesiva descripción de imágenes.

La pedagoga Mar Sánchez Marchori, en declaraciones a Zenit, manifestó que el exceso de información bélica puede perjudicar a los menores. No se trata de ocultar la verdad, pero sí de adaptarla a la edad y circunstancias de los niños. Las situaciones dramáticas como la guerra "pueden aprovecharse para educar en valores como la solidaridad, la justicia, el diálogo, la paz, el perdón, la aceptación, el autodominio y el amor a los demás".

El impacto de la violencia televisiva puede ser evidente de inmediato en el comportamiento del niño o puede surgir años más tarde y la gente joven puede verse afectada aún cuando la atmósfera familiar no muestre tendencias violentas.

Algunas consecuencias de la violencia televisiva en los niños

Consejos a los padres de familia

Pautas éticas
"Entre el principio de libertad de expresión y el principio de protección a los menores debe prevalecer el derecho de los niños" (Informe Kriegel sobre la violencia en la televisión para el ministerio de Cultura de Francia)

En resumen: como adultos y, en muchos casos, padres de familia o educadores, hemos de tener muy clara la idea de que la guerra siempre es mala. Y si nos la presentan como un espectáculo, un juego o hasta como un chiste, tendremos que pedir a los medios de comunicación que informen con más sobriedad y remarcando en todo momento las consecuencias catastróficas de cualquier guerra. De la misma manera que se exige mediante ley que "fumar puede ser dañino para su salud", también se debería exigir que antes de transmitir escenas "crudas" se advirtiera a los televidentes, o mejor aun no pasarlas.

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26. Editorial: El uso de la verdad

Siempre hemos escuchado que "hay que decir la verdad" y que "tenemos derecho a conocer la verdad". Pero nos preguntamos: ¿hay límites en estas afirmaciones? Evidentemente sí.

Y es que nos topamos con una serie de derechos y obligaciones ligados a la intimidad de las personas.
Es frecuente que algunos periodistas con escasa formación ética profesional se sientan en el derecho de hurgar en las vidas ajenas sin reparar en los medios que utilizan. Quieren "dar a conocer" la verdad, pues los televidentes, lectores y radioescuchas "tienen el derecho de conocerla y ellos la obligación de buscarla".

No se repara en los medios ni en las personas, pues "algunas noticias venden", se satisface el morbo, aumenta el rating y el periodista es felicitado -y también recompensado- por su buen reportaje o informe.

Pero ¿a costa de qué? De la violación de la intimidad o del secreto profesional.

Por si los periodistas no lo saben, estas violaciones están penadas por nuestro Código Penal.

Violación de la intimidad
ARTÍCULO 154°.- El que viola la intimidad de la vida personal o familiar ya sea observando, escuchando o registrando un hecho, palabra, escrito o imagen, valiéndose de instrumentos, procesos técnicos u otros medios, será reprimido con pena privativa de libertad no mayor de dos años.

La pena será no menor de uno ni mayor de tres años y de treinta a ciento veinte días-multa, cuando el agente revela la intimidad conocida de la manera antes prevista.

Si utiliza algún medio de comunicación social, la pena privativa de libertad será no menor de dos ni mayor de cuatro años y de sesenta a ciento ochenta días-multa.

Violación de correspondencia
ARTÍCULO 161°.- El que abre, indebidamente, una carta, un pliego, telegrama, radiograma, despacho telefónico u otro documento de naturaleza análoga, que no le esté dirigido, o se apodera indebidamente de alguno de estos documentos, aunque no esté cerrado, será reprimido con pena privativa de libertad no mayor de dos años y con sesenta a noventa días-multa.

Publicación indebida de correspondencia
ARTÍCULO 164°.- El que publica, indebidamente, una correspondencia epistolar o telegráfica, no destinada a la publicidad, aunque le haya sido dirigida, será reprimido, si el hecho causa algún perjuicio a otro, con limitación de días libres de veinte a cincuenta y dos jornadas.
Violación del secreto profesional

ARTÍCULO 165°.- El que, teniendo información por razón de su estado, oficio, empleo, profesión o ministerio, de secretos cuya publicación pueda causar daño, los revela sin consentimiento del interesado, será reprimido con pena privativa de libertad no mayor de dos años y con sesenta a ciento veinte días-multa.

¡Ojalá que la lectura de estos artículos del Código Penal haga reflexionar a quienes tienen la delicada función de informar!

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27. Editorial: La Intimidad y el Pudor

Son dos palabras conflictivas, pues mientras unos las defienden otros las atacan como si fueran restos de una mentalidad anticuada.

Nosotros -respetando la opinión contraria- creemos que son dos valores humanos que dignifican a la persona y la elevan por encima de los animales. Éstos no tienen ni intimidad ni necesitan del pudor.

¿Qué es la intimidad?
Cuando hablamos de intimidad nos referimos a ese algo que toda persona considera "reservado". No se puede mostrar a cualquier persona. Existe intimidad tanto del cuerpo como del alma y también diversos grados de intimidad. Ello nos obliga a discernir sobre "a quiénes puedo manifestar mi intimidad". Dos personas pueden ser: conocidos, amigos, hombres, mujeres, hermanos, enamorados, novios, esposos, etc. Según se trate de unos u otros, la manifestación de la intimidad será diferente.

El pudor
El Pudor -valor y también virtud- es el que custodia la intimidad. Como hemos dicho, los animales no tienen intimidad y, por lo tanto, no necesitan del pudor. Los niños pequeños tampoco necesitan el pudor, pues todavía no ha nacido su intimidad. Poco a poco irá creciendo según crezca su uso de razón.
Puede suceder que con ciertas costumbres naturistas y exhibicionistas las personas pierdan el pudor corporal. Será una gran pérdida que difícilmente podrá recuperarse. Esas personas; probablemente, llegarán al matrimonio sin intimidad para su esposo/a. Pero también el deseo de hurgar en la intimidad de las vidas ajenas supone una agresión intolerable.

La intimidad corporal
No se puede olvidar que el hombre, aún siendo racional, tiene instintos como los animales. Si lo exponemos constantemente a estímulos fuertes, el pudor cederá y la intimidad se perderá. Deberíamos actuar con sentido común y prudencia, sabiendo que con ellos mantendremos el dominio de nosotros mismos, que es lo más difícil.

No entendemos por pudor algunas exageraciones mojigatas que deforman lo que realmente es. Si hemos dicho que pudor es una virtud, se trata de algo equilibrado y que equilibra a la persona que la posee. Nunca es una exageración.

Intimidad y medios de comunicación
Es una lástima y un abuso que muchas televisoras incluyan en su programación espacios en los que casi todo es "utilización de la intimidad" por el solo afán de aumentar el rating. El recurso fácil para aumentar la audiencia es mostrar intimidades -del tipo que sean- a todo tipo de personas, que por malicia, ingenuidad, inadvertencia o curiosidad, ven esos programas.

Consecuencias
Suponiendo que a los adultos no les afectara el conocimiento de esas intimidades -cosa muy discutible-, existen muchos jóvenes, adolescentes y niños, a los que el conocimiento o la visión de determinadas escenas o hechos les afectan especialmente. Esto en definitiva afecta a la sociedad.

Responsabilidad y Coherencia
Creemos que en nuestro medio hay talentos suficientes para hacer buenos programas. Hay que dar oportunidades y saber esperar. Las mayores audiencias no se consiguen enseguida. Si destruimos los nuevos talentos porque no triunfan desde el primer día, no conseguiremos mejorar nuestra televisión.
Algunos dueños, directivos, productores y conductores de programas televisivos declaran que están a favor de una televisión blanca y familiar, pero a continuación hacen todo lo contrario. Del mismo modo, con la excusa de que deben poner la publicidad en los espacios de mayor rating, los auspiciadores se sienten excluidos de su responsabilidad sobre los "contenidos" de los programas que están apoyando.

Deberían tener claro que sin auspiciadores no hay programas.

No es cuestión de saber quién es más culpable -televisoras o auspiciadores- sino de asumir cada uno su propia responsabilidad y actuar coherentemente. Hace tiempo que el semáforo de ANDA se ha malogrado y que ninguna autoridad quiere intervenir. Da la impresión que hay un cierto temor a llamar a las cosas por su nombre y a ganarse críticas por parte de los defensores del libertinaje televisivo. Ha llegado el momento de que los televidentes exijan una televisión que aporte valores y que no denigre a las personas.

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28. Editorial: Reality Shows"

¿Qué son los Reality Shows?

Son programas televisivos en los que se muestra la conducta real de un grupo de personas que permanece aislado algunas semanas y es observado por un gran número de cámaras distribuidas por todos los ambientes. Los motivos de éstos, el número de participantes y los tipos humanos varían bastante.

Los telespectadores, a través de llamadas telefónicas, expresan sus opiniones. Son ellos los que deciden la permanencia o no de los participantes. Ganan los que permanecen hasta el final.

Un poco de historia

Los Reality shows nacieron en Europa a comienzos de los 90'. Poco después se extendieron por casi todo el mundo. El primero en aparecer fue "Big Brother" o "Gran Hermano", copiado en muchos países; en el Perú, "La Casa de Gisela" es -al menos- un intento de copia. En USA estos programas han revolucionado la televisión con índices de audiencia nunca vistos. "Joe Millionaire" llegó a tener una sintonía de 40 millones, casi los 41 del Oscar. La final de "The Bachelorette" la vieron 20 millones de personas. Es decir, que las cadenas de televisión han descubierto un nuevo filón en ese tipo de programas.

Los contenidos

Aunque hay variedad de Reality Shows, los que más abundan son los que podríamos llamar "de contenido sexual". En este tipo de "shows" se da la convergencia de dos tendencias que deforman al ser humano: la ambición de ser mirado o de exhibir públicamente la propia intimidad; y el afán morboso de fisgonear en las vidas ajenas. Los ejemplos más palpables son, además de los ya citados: "La Isla de la Tentación", "Hotel Glamour", "Married by Americans" y "Spellbound".

Pero también los hay muy entretenidos y de contenidos más elevados. Algunos ejemplos son: "American Idol", "Survivors" y "Operación Triunfo" (España).

La ley de la novedad

Para impresionar sensorial y psíquicamente a los televidentes es necesario ir aumentando gradualmente la dureza de los temas tratados. Si se mantienen las mismas sensaciones se produce un cierto hastío.

¿Qué nos está pasando?

La mayoría de estos programas, querámoslo o no, producen graves consecuencias en la sociedad. Las ideas y actitudes que se ponen de manifiesto muestran, o prometen mostrar, peleas, celos, obscenidades, sexo, impudor, ociosidad, ...etc.

El premio es el dinero y la fama; por contraposición, el castigo es la vuelta al anonimato. Los que premian y castigan son (al menos así se les hace creer) los televidentes que votan a quien mantener y a quien echar. Se trata de ser astutos y serruchar el piso a los demás participantes pero mostrando espíritu de equipo y cierta simpatía para ganarse el favor del público. Es el reino de la hipocresía disfrazada de "rivalidad".

A modo de conclusión

¿Por qué nos dedicamos generalmente a imitar lo malo en vez de lo bueno? Si no tenemos suficiente iniciativa para producir algo original y de calidad, dediquémonos a buscar modelos que eleven la dignidad humana y que transmitan valores.

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29. Editorial: La manipulación televisiva

¿Qué significa manipular?

La manipulación es una forma de influencia indirecta, oculta y engañosa, para servirse de las personas con el objetivo de conseguir nuestros propios fines. Para que se dé una verdadera manipulación es necesaria la intención oculta de influir en otro sin que éste se dé cuenta. La televisión es uno de los medios de comunicación que manipula con más frecuencia, debido, en gran parte, a la actitud pasiva que adopta el televidente.

¿Cómo manipula la televisión?

La televisión muestra un mundo diferente del real, en el cual distorsiona la realidad. Lo entenderemos mejor con una serie de ejemplos que, siendo muchos, son todavía una muestra incompleta.

Todas estas manifestaciones de manipulación nos confunden y distorsionan la realidad. A nadie le gusta que lo manipulen. Estemos alerta y mantengamos ante los medios de comunicación una actitud crítica.

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30. Editorial: Humor y comicidad en los medios

Es muy difícil escribir sobre el humor y la comicidad, pues todavía no nos hemos puesto de acuerdo sobre lo que significan esas dos palabras.

Pero lo que no admite ninguna duda es lo que ambas tienen en común: hacer reír o, al menos, sonreír.

Las formas de lograrlo son muy diversas, pues los medios de que disponemos son muy variados. Desde la literatura hasta el cine, pasando por la televisión, el circo y la prensa escrita. Se podría decir, que el humor puede manifestarse en todas las formas de comunicación que tenemos las personas.

Chesterton decía que el humor es "highly civilized product", (un producto altamente civilizado) y propiedad del hombre, el único animal risibile (Aristóteles).

Un chiste provoca risa, porque en la narración de un episodio surge algo inesperado, fuera de contexto. Mientras más inesperado, más risa provoca.

En toda narración hay una lógica, pero si en ella aparece abruptamente una contradicción, que se aleja de la lógica, la mente parece reaccionar produciendo la risa. Mientras más alejado de la lógica, más gracioso es el chiste.

Para que el humor sea correcto, ha de ser inteligente y respetuoso de las personas. Debe provocar la risa, pero sin denigrar la dignidad que todo ser humano tiene.
Hacer reír con formas grotescas y ofensivas es muy fácil, y se cae en ellas cuando falta el talento, la inteligencia y la creatividad.

Es una lástima que sea cada vez más común encontrarnos con este proceso degenerativo. Al no conseguir la reacción del público, se recurre a la ofensa, la obscenidad, el doble sentido vulgar, el abuso de gritos, golpes y otras actitudes que desdicen de la dignidad humana.

Si los programas se van degradando, las personas "casi sin darse cuenta" pueden seguir el mismo proceso. Por eso se encuentran espectadores que encuentran gracioso lo vulgar y denigrante y que explican el alto rating de algunos programas.

Se dice que el hombre es un "animal de costumbres" pues se acostumbra a todo. A falta de buenos programas cómicos, ve lo que hay y se va acostumbrando a ese tipo de humor que degrada.

Un poco de historia

En el tema del humor la afirmación "todo pasado fue mejor" parece ser cierta. Hasta los jóvenes piensan así.

Recordemos a algunos artistas que a través del cine o de la televisión nos han hecho reír con su talento y ocurrencias de "buen gusto".

Destacan en primer lugar los extraordinarios Buster Keaton y Charles Chaplin. Son, al decir de los entendidos, "los más grandes". Bud Abbott y Lou Costello; Laurel y Hardi; los Hermanos Marx; Los Tres Chiflados; Mario Moreno "Cantinflas"; Dick Van Dyke; Louis de Funes; Pepe Biondi; junto a otros muchos, fueron verdaderos "caballeros del humor". No tuvieron que recurrir al mal gusto para hacer reír. Hicieron pasar verdaderos ratos de descanso en familia, todos reunidos, por ser "programas aptos para todos".
En el Perú se recordará siempre el humor de Ricardo Tosso (papá), "Moncherí", Alex Valle, Antonio Salim, entre muchos que hicieron las delicias de chicos y grandes.

Ojalá regresáramos al humor fino y respetuoso, a la salida chispeante, al toque de gracia que hacía de estos artistas, grandes comediantes.

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31. Editorial: Los adolescentes y la tel