Informativo Nº 06
15 de junio de 2002
| EDITORIAL: Padres
& Televisión |
Desde hace unos años ha entrado a nuestras familias un nuevo personaje. No es un
pariente, ni un amigo: es un extraño al que se ha dado la categoría de
"invitado especial". No se le pregunta quién es ni qué busca; simplemente se
le deja entrar. Algo que no haríamos con nadie. Se trata como deben haberse
imaginado del televisor.
Esa "caja de sorpresas" agradables y desagradables la hemos
colocado en el centro de la casa. Es muy fácil de prender pero es muy difícil de
manejar. Todos creemos que sabemos hacerlo pero en realidad no es así.
Si llaman a la puerta de nuestra casa, no le decimos a nuestro hijo: "abre la
puerta" sin saber quién es la persona que está llamando. Sería una grave
imprudencia. Y si vamos por la calle y se acerca un extraño a alguno de nuestros hijos,
enseguida nos acercamos para ver de quién se trata. Son reglas de elemental prudencia.
¿Por qué no hacemos lo mismo con la televisión? Somos muy confiados. Pensamos que
los dibujos animados son siempre buenos para los niños; que los partidos de fútbol son
inofensivos (pero los comerciales no siempre lo son); que los programas de entretenimiento
pues así los presentan son distracción sana (con frecuencia son otra cosa
muy distinta); que los noticieros dicen siempre la verdad (pero hay muchas excepciones). Y
podríamos seguir con una larga enumeración.
La solución no es eliminar los televisores sino administrar de forma adecuada los
programas, según las edades y las características de nuestros hijos.
Queremos lo mejor para ellos: buscamos un buen colegio que les inculque nuestros
propios valores; pensamos en una universidad que les capacite para ser profesionales de
calidad; y hasta nos preocupamos de sus amigos. Pero, a lo mejor, no damos importancia a
todo lo que reciben a través de la televisión durante 10, 15 o 20 horas semanales.
La televisión puede ser un medio de cultura, de información y de entretenimiento sano
o todo lo contrario. Dependerá de nosotros, de la forma de administrarla.
Por el momento, podríamos comenzar por:
·
Saber qué programas son adecuados para
nuestros hijos y no salirse de ellos. Por esa razón nunca deberían tener el televisor en
sus habitaciones.
·
Acompañarles durante aquellos
programas que necesiten nuestros comentarios. De no hacerlo, recibirán una influencia
negativa que les afectará gravemente. Y nunca será la educación que nosotros queremos
para ellos.
| Qué nos proponemos |
Para conocer más: www.valoreshumanos.info (página en elaboración)
| Cómo podemos actuar |
Escribiendo a las empresas responsables de la publicidad.
Escribiendo "cartas al director" en los periódicos.
Dejando de comprar los productos de los Auspiciadores o aquellos cuya publicidad va en contra de los valores.
No comprando aquellos periódicos que mantengan la misma conducta.
Dejando de ver -siendo consecuentes- los programas de TV con los que no estamos de acuerdo. Estimulando una sana creatividad, acompañada de valores, en todos los medios de comunicación.
| TELEVISIÓN : "Mil oficios". Presentación |
| TELEVISIÓN : "Mil oficios". Argumento |
La
novela tiene lugar en una quinta en Magdalena. La historia gira en torno a Renato (Adolfo
Chuimán), quien es desempleado y sólo encuentra trabajos temporales, es decir a
Mil Oficios.
Renato es viudo y vive con sus dos hijos: Memo que está de vago y trabaja temporalmente vestido de pescado en el show de las chicas terremoto; y Lucía, que trabaja como cajera en el Banco Continental. Viven también con él: su papá, Don Simeón, que es jubilado y su hermana Norma que trabaja en la peluquería de un homosexual llamado Armando; juntos se dedican al chisme. Norma tiene un enamorado llamado Mauricio (Christian Thorsen), que es empresario y se ha mudado al barrio por ella.
Renato está enamorado de Carmen (Aurora Aranda), que está separada de su esposo y que también siente un amor platónico por Renato. Carmen vive con sus dos hijos: Mariana, que se está preparando para ingresar a la universidad e Iván que es un niño en edad escolar. Con ellos vive también doña Olga, que tiene una tienda de abarrotes y tiene como pretendiente a don Fidel Fernández. Quique, hermano de Carmen, también está con ellos. Éste último personaje tiene ínfulas de macho y es el maestro de Iván, Memo y Lalo en estos menesteres. Tiene como novia a Doris (Laly Goyzueta) con quien tiene problemas de erección, y los soluciona yendo a la selva y tomando un afrodisíaco.
Las chicas terremoto, Carola y Gianina, son dos hermanas que llaman constantemente la atención del barrio por la forma de vestir y últimamente porque Gianina, la más sinvergüenza, se puso implantes de silicona en el busto; para lograrlo engaña a los demás pagándoles muy poco por su trabajo. Ellas viven de hacer fiestas infantiles. Contratan a Memo y a Lalo (César Ritter), que se disfraza de payaso. Lalo es enamorado de Carola (la huequi por lo tonta que es).
| TELEVISIÓN : "Mil oficios". Claves del éxito |
Consideramos que el éxito de Mil oficios descansa en la presencia de seis aspectos que, en mayor o menor medida, forman parte del imaginario colectivo nacional.
Público objetivo.
Un análisis superficial nos llevaría a pensar que el público al cual Mil Oficios está dirigido es el que conforman los estratos C y D. Pero si consideramos el contexto material subyacente que rodea a las familias protagonistas: casa propia, habitación por persona, auto propio, negocio familiar, etc., concluimos en que el público objetivo es el que conforma el estrato C, el cual se ha visto afectado en su estructura debido a razones externas: crisis económica, migración, falta de oportunidades...etc.Valor de los pares.
Casi todos los protagonistas tienen en el amigo o hermano/a a una persona con la que pueden compartir sus anhelos, inquietudes y tristezas. Y en algunos casos, este amigo termina siendo Dios (con quien se dialoga de tú a tú). Entonces, el tipo de comunicación por el que se apuesta en Mil Oficios es el interpersonal, pues éste permite el diálogo y por tanto el entendimiento entre las personas.Presencia de estereotipos.
Casi todos los estereotipos sociales que forman parte de nuestra cultura están presentes en la telenovela y conviven de forma pacífica. Así están: el galán, el macho, el desempleado, el vago, el gay, la jugadora, la calabaza, el payaso, la solterona, el jubilado, la estudiante, el esposo infiel, etc. Todos, aceptados por lo que son y no por lo que tienen, y principalmente, por lo que aportan a la convivencia pacífica del vecindario.Logro del ideal.
Si bien el eje principal en torno al cual giran los acontecimientos es la falta y por ello necesidad de encontrar un trabajo (por lo que Renato chambea y se la busca), las familias de Mil Oficios no padecen necesidades materiales limitantes. En este sentido, todos tienen para comer y bien, hablan por teléfono, poseen un cuarto propio, visten a la moda, pueden ahorrar y hasta tienen auto (aunque viejito). Y en la medida de lo posible logran lo que se proponen. Así, la necesidad es vista como una oportunidad frente a la cual jamás se dan por vencidos.Quiebre de prejuicios.
Si en la vida real la posibilidad de ver a un desempleado, ser novio de una chica bien, o a un galán fijarse en la gorda de la cuadra, o a un jubilado apostar por un último amor son prácticamente inexistentes, en Mil Oficios esto no es así. Al contrario, es la excepción que desvirtúa la norma y da tensión al desarrollo de los conflictos. Y es que la recompensa que obtienen los protagonistas se debe a lo que internamente son, y no a la cantidad de dinero que posean.Sentido del humor y dinamismo.
Los temas son tratados con humor y exageración. Para dar dinámica a los nuevos capítulos se introducen nuevos personajes y se sacan de la escena, temporalmente, a otros.
Creemos que la presencia de estos seis aspectos son la clave que ha hecho de Mil Oficios el programa más sintonizado y exitoso de nuestra televisión. Una prueba más de que la creatividad y trabajo honestos no tienen porque estar divorciados del rating.
| TELEVISIÓN : "Mil oficios". Comentario y recomendaciones |
COMENTARIO
RECOMENDACIONES
AL PRODUCTOR
Tanto el productor como el guionista no deberían perder de vista que gran parte de los televidentes son escolares, menores de edad; y algunos temas no son adecuados para ellos. Lo mismo se debe decir de determinadas escenas que, en realidad, son innecesarias. Les recomendaríamos que se situaran en el lugar de los padres de familia.
Quizás se conveniente descansar un poco, inspirarse y renovarse. Es el síndrome del cansancio muy frecuente en todo aquello que dura mucho tiempo. El riesgo de seguir sin una sana creatividad es mucho: baja la calidad, se recurre a lo fácil, el humor se torna grosero, ...etc.
RECOMENDACIONES
A LOS PADRES DE FAMILIA
Al ser una novela que ven la gran mayoría de los escolares es muy difícil taparles los ojos y los oídos a nuestros hijos. Si no la ven, sus compañeros se la van a contar. Es una prueba que confirma lo dicho en claves del éxito de este Informativo.
Mil Oficios, junto a valores innegables (afán de superación, amistad, humor, ...) contiene una temática que no es asimilable por niños y adolescentes, necesitando explicaciones por parte de padres o personas de recto criterio; especialmente en temas como impotencia sexual, infidelidad, viveza criolla, implantes, secreto de la confesión, vagancia, uso de preservativos, irresponsabilidad,...etc.
Si sus hijos menores de edad ven Mil Oficios, ustedes deberían acompañarles. De esta forma podrán aclararles los temas que ellos no puedan comprender y enseñarles a apagar el televisor cuando las escenas sean subidas de tono.
| BUENAS NOTICIAS |
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